Un libro que nació de
empezar desde cero.
Un marido que desaparece. Mellizos recién nacidos. Una ciudad que no es la suya, sin amigos, sin familia, sin red. Alba se quedó sola de la manera más radical que existe: con todo por hacer y nadie al lado.
Podría haberse hundido. Y hubo momentos en que lo hizo. Pero tenía algo que muy pocas personas tienen en ese tipo de tormenta: años de formación en psicología, neurociencia y comportamiento humano.
Eso fue lo que más la rompió. No la situación. Sino descubrir que saber no es suficiente.
Podía explicar la ansiedad desde la neurociencia. Podía describir los mecanismos del sistema nervioso en alerta. Conocía cada patrón, cada trampa cognitiva, cada mecanismo de defensa.
Y seguía levantándose cada mañana cargando con el peso de dos bebés, una identidad en pedazos y la pregunta que ningún libro le había sabido responder: ¿cómo confías en ti cuando todo lo que te definía ha desaparecido?
Combinó todo lo que sabía — psicología, regulación del sistema nervioso, neurociencia, trabajo de identidad — y lo aplicó sobre sí misma. No desde la teoría. Desde la necesidad.
Cada herramienta que desarrolló en esos años la probó primero en ella. Cada protocolo, cada ritual, cada práctica nació de un momento real en el que necesitaba volver a sí misma y no había nadie que la sostuviera.
De esa experiencia nació el Método SOBRADA. No de un despacho. De una vida.
Sus mellizos crecieron. Ella también. Construyó una práctica clínica, una metodología propia y una comunidad de mujeres. Y decidió que lo que aprendió a base de tropezar no iba a quedarse guardado en un cajón.
Este libro es eso: todo lo que funciona, sin adornos, sin promesas vacías. Lo que de verdad ayuda a una mujer a reconstruirse cuando ya no le queda más remedio que confiar en sí misma.